Baños de la Encina es un municipio de la provincia de Jaén incluido en el Parque Natural de las Sierra de Andújar.
GPS: 38.171491, -3.775496
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Tiene un valioso patrimonio histórico en el que destaca el castillo de Burgalimar. Lo mandó construir el califa al-Hakam y se terminó en el año 968. Tras la conquista cristiana, la parte oriental de la fortaleza fue convertida en un alcázar. Está construido en tabiyya, que es un material típicamente árabe realizado a base de una mezcla de arcilla, arena, cal y piedras menudas, que se coloca por capas, de forma similar al encofrado actual de cemento, mediante “cajones” de madera, un molde de medidas fijas en cuyo interior se vierte la mezcla, que se solidifica por la evaporación del agua y al fraguar la cal. El castillo está dotado de catorce torres de tendencia cuadrada.
Bonito ejemplar de mariposa Papilio machaon (Cola de golondrina) en el castillo de Burgalimar.
La iglesia de San Mateo combina elementos de tres estilos arquitectónicos debido a su construcción por fases desde el siglo XV. La nave principal es gótica, construida en el último tercio del siglo XV; destaca por sus arcos apuntados, haces de columnillas y bóvedas. La portada principal es de estilo manierista, creada en el año 1576, y se la conoce como la Puerta del Perdón. La torre fue terminada en 1596; tiene una base circular que luego se convierte en un octógono.
Como muchos pueblos, Baños de la Encina tiene su leyenda, la de las dos hermanas:
Una mañana de finales de un largo invierno, dos jóvenes hermanos cristianos fueron hechos prisioneros por unos moros del castillo de Bury Al-Hamma, que recibió el nombre de Burgalimar, hoy Baños de la Encina.
A Pere, el mayor de los hermanos, lo encerraron en el más oscuro de los calabozos y a su hermano Diego lo liberaron para dar la noticia a su padre y pedir un cuantioso rescate por la liberación del hijo mayor.
Pasaba el tiempo y no se recibía noticia alguna de su rescate y solo deseaba que llegara la noche, ya que a escondidas las hermanas Azucena y Jazmín, dos bellas hijas del alcaide Mutamid, visitaban las mazmorras, comprobando con dolor la vida de penalidades que sufrían los prisioneros cristianos.
Las dos jóvenes en ocasiones entablaban conversación con Pere y este, una noche, admirando la bondad de las dos hermanas, quiso premiarlas, entregándoles sendas medallas, que había heredado de sus abuelas, con una sencilla imagen de la Virgen María, para protegerlas de todo mal.
Alí, el malvado consejero del alcaide, escuchó la conversación y corriendo mintió a su señor, diciéndole que sus hijas se habían convertido al cristianismo, abandonando la fe del Dios de los musulmanes, llevado por el odio y rencor hacia las jóvenes, al haber sido despreciado por sus oscuras intenciones hacia ellas, y como prueba presentó las dos medallas recibidas.
Comprobados los hechos por el padre, lleno de ira, no escuchó a sus hijas, y mandó que Alí y dos soldados agarenos las llevaran al río Rumblar y las sumergieran hasta ahogarlas, en cuyo momento emergieron de las aguas dos rocas blancas (dando nombre al paraje) con tanto brillo que cegaron a los tres moros, que se despeñaron por los riscos que bordeaban al río.
Pasó el tiempo y el alcaide, sin olvidar a sus hijas, muy arrepentido de su decisión, con un puñal se dio muerte en el riachuelo, cuyas aguas se volvieron rojas.
Del rescate del prisionero y del hermano libre, nada se supo, quizás al contar este a su padre de la muerte del hermano mayor y así heredar las posesiones de este, siguiendo la costumbre de aquellos tiempos, en que el hermano mayor era el dueño y señor de lo que poseía la familia.
Hoy en día, esta historia forma parte del patrimonio cultural del municipio y se recrea periódicamente a través de la ruta turística teatralizada conocida como La senda de las dos hermanas, que recorre el casco histórico, el barrio de la Cestería y el interior de la fortaleza.
Nerja es un municipio que se encuentra en la provincia de Málaga, en la llamada Costa del Sol. En el centro del pueblo se encuentra uno de los lugares más emblemáticos a nivel nacional, el paseo del Balcón de Europa.
GPS: 36.745710, -3.882641
El Balcón de Europa es un precioso mirador, un lugar que invita a tomar fotografías del mar Mediterráneo y la costa o hacerse una fotografía al lado de la estatua del rey Alfonso XII, que bautizó este lugar en su visita a Nerja después del terremoto ocurrido en el año 1884. Antiguamente había un lugar de vigilancia llamado Paseo de la Batería; se asomó y gritó: “Este es el Balcón de Europa”. Al lado de este balcón se encuentran las playas de Calahonda a la izquierda y Caletilla o playa del hotel Balcón de Europa a la derecha.
Inaugurada en el año 2003, la escultura del rey Alfonso XII es una obra realizada en bronce por el artista Francisco Martín Molina. En el mismo lugar se encuentra la escultura homenaje dedicada a los 5 muchachos que descubrieron la Cueva de Nerja en 1959, del mismo autor, que fue creada en el año 2010.
Situada entre el paseo Balcón de Europa y Plaza Cavana, se encuentra la iglesia de El Salvador, de estilo barroco academicista. Se terminó de construir en 1697, con la torre del campanario añadida en 1724 y ampliaciones posteriores a finales del siglo XVIII (1776–1792). Es una de las pocas iglesias de España donde aparecen representados los tres arcángeles: San Gabriel, San Rafael y San Miguel, patrón de Nerja. Frente a la puerta de la iglesia, se sitúa el popular “árbol cerote”, una araucaria centenaria que un nerjeño emigrante en Chile trajo a su localidad natal a principios del siglo XX.
A su derecha se puede ver el elegante edificio del Ayuntamiento que, mediante un arco, comunica el paseo Balcón de Europa con la Plaza de España.
Frigiliana está en la comarca de La Axarquía, en la provincia de Málaga, en el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama. Posee un casco histórico de herencia árabe que en 1982 obtuvo el primer premio de embellecimiento de los pueblos de España.
GPS: 36.791103, -3.895302
Esta preciosa villa tiene raíces musulmanas, conserva una de las más auténticas manifestaciones de la arquitectura tradicional árabe en España: su barrio morisco o Barrio Alto. Habitada desde el 3.000 antes de Cristo, también fue lugar de establecimiento para fenicios y romanos. Estos construyeron una fortaleza y dejaron el nombre con el que a partir de entonces se conocerá la población, que significa “propiedad o villa de Frexinius”.
Este casco histórico posee rincones con calles empedradas, plantas y flores que adornan todo el conjunto, una limpieza que es responsabilidad casi exclusiva de cada vecino. La blancura de las fachadas hace que estas estrechas calles se llenen de luz que aquí está asegurada.
La Parroquia de San Antonio de Padua fue construida en el año 1676 sobre los restos de una antigua mezquita. Destaca su torre de tres pisos coronada por tejas de barro, construida aprovechando el antiguo alminar de la mezquita. Sobre la puerta de entrada se sitúa el escudo del obispo de Málaga, Fray Alonso de Santo Tomás.
Parte de la historia de Frigiliana, además de impregnada en el trazo de su casco antiguo, prevalece en doce paneles cerámicos que relatan un acontecimiento importante en su historia. La remodelación del barrio “Barribarto” a mediados de los 60 trajo consigo la colocación de los paneles. En ellos se hace un recorrido, documentado y con rigor histórico, por la situación de Frigiliana y la zona en los meses previos a la batalla del Peñón de Frigiliana, cuya lucha final tuvo lugar el 11 de junio de 1569. Los textos que acompañan a las fotografías de los paneles son extractos del libro "Vida y diáspora morisca en la Axarquía Veleña", publicado en 1995 y escrito por D. Antonio Navas Acosta. En este primer mosaico se describe gráfica y geográficamente la tierra de Bentomiz tal como se supone que era en el último tercio del siglo XVI, según las noticias transmitidas por el cronista Luis de Mármol Carvajal.
En este segundo mosaico, es el cronista Hurtado de Mendoza quien nos ilustra sobre el modo de vida y las causas que desencadenaron el controvertido conflicto morisco al publicarse póstumamente, en 1.627, sus impresiones sobre la guerra alpujarreña.
En la Navidad de 1568, los moriscos granadinos se habían levantado en pie de armas en un desesperado intento de acabar con la insostenible situación que habían venido soportando desde hacía tres cuartos de siglo. El 26 de diciembre se proclamó su rey Fernando de Córdoba y Valor con el nombre de Abén Hu Meya, propagándose la guerra en los primeros meses de 1569 por las Alpujarras, sierras de Guadix y el Andarax almeriense. Asesinado en octubre de este mismo año, le sucedió Abén Aboó, que fue también muerto violentamente en marzo de 1571, con lo que quedó prácticamente concluida la sublevación.
Aparece en este mosaico la expresión ecuestre de una figura líder que desde el adarve de una fortaleza saluda a los grupos rebelados que van afluyendo a Cómpeta desde los pueblos de la Tejeda. Intentamos identificarlo con Hernando El Darra, investido de “caudillo y capitán general”, según se recoge en el texto esmaltado en frases de mármol que agrega que “tenía entre ellos opinión de muy noble porque sus pasados en tiempos de moros eran alcaydes y alguaciles de Fregiliana”.
Cuando nos planteamos la presencia de la cristiandad en el territorio veleño de Bentomiz, hemos de distinguir entre los grupos repoblatorios que dieron origen a la población de asiento y el formado por la tropa que ocasionalmente intervino en la dominación y sometimiento del país. Incluso en ambos casos hay que considerar dos etapas diferentes: la de ocupación de finales del XV y la de la radicación definitiva poblacional del último tercio del XVI tras la expulsión de los moriscos.
La batalla de Frigiliana, junto con las de Galera, Felix y Los Güájares, fue de las más trágicas de toda la contienda, tanto por los contingentes empleados como por la dureza de los asaltos y la pérdida de vidas humanas. Y fue a su vez la epopeya malagueña más sobresaliente después de la reconquista, hasta el punto de que cada vez que la ciudad solicitaba alguna merced real, contaba como mérito que “En 1569… (Málaga) acudió a ganar el fuerte de Frigiliana”.
Este acto de Frigiliana fue una gesta épica de corte numantino, quizás un retorno a las guerras heroicas del mito de los tiempos clásicos protagonizada, en este caso, por la mujer morisca. Fueron muchas las que sufrieron el castigo por el Santo Oficio, generalmente acusadas de herejía, haciéndose constar a veces su condición de “sublevadas” en el levantamiento de Bentomiz, como sucede en los casos de Inés Muñoz, la hija del “Nayar” nacida en Torrox, o el de Leonor de Estrada Berberisca, de Vélez, ambas procesadas en Granada en 1571 y 1587 respectivamente.
Existen otros mosaicos en Frigiliana, los llamados “Murales de los cultivos de la Axarquía”, que rinden homenaje a la herencia agrícola, los paisajes rurales y la historia económica de la zona. El Mural de la Caña de Azúcar rinde homenaje a un hito único: el municipio alberga el Ingenio Nuestra Señora del Carmen, la única fábrica de miel de caña de azúcar activa en toda Europa. Se encuentra en la Plaza del Ingenio. Está situado justo en la fachada o los alrededores de El Ingenio, un palacio renacentista del siglo XVI que perteneció a los condes de Frigiliana y que hoy funciona como el centro productor de este exclusivo jarabe de caña. En esta misma plaza se pueden ver otros murales de los cultivos de la Axarquía.
El Peñón de la Sabina es un lugar emblemático de Frigiliana. Este peñón se desplazó de su base en 1936, a causa de las persistentes lluvias, produciendo la consiguiente alarma. Hoy está sujeto con cables de acero y hay un mirador desde el que se pueden obtener unas bonitas vistas.

















































