martes, 28 de julio de 2026

Museo al aire libre Vogtsbauernhof

Entrada al museo Vogtsbauernhof

El museo al aire libre de Vogtsbauernhof se encuentra en el municipio de Gutach, en la Selva Negra Central en Baden-Wurtemberg (Alemania).

GPS: 48.271083, 8.200318 

Se trata de un museo creado por el profesor carpintero Hermann Schilli, donde se puede conocer cómo vivían las personas en la Selva Negra entre los siglos XVI y XX. Fue inaugurado en 1964 y en él se trasladaron y reconstruyeron varias granjas. En el lugar se encuentra la granja Vogtsbauernhof, que da nombre al museo; a partir de esta se fueron trasladando otras granjas, como la Lorenzenhof y la Hotzenwaldhaus. El museo cuenta con más de 20 edificaciones, entre granjas, molinos, talleres, capillas y almacenes, todos amueblados con objetos originales de época.

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Plano del museo Vogtsbauernhof

Hicimos una visita guiada que comenzó después de la entrada en una zona donde se encuentra el plano del museo.

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

La primera que vemos es la finca Hippenseppenhof; se trata de la granja más antigua del museo. Es una construcción del año 1599 que fue trasladada desde Furtwangen-Katzensteig entre 1965 y 1966.

Capilla de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

La finca cuenta con una capilla del año 1736 y un almacén de 1590.

Maquetas de la exposición de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Exposición de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Exposición de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Exposición de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Exposición de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Exposición de la finca Hippenseppenhof en el museo Vogtsbauernhof

Tiene una exposición de relojes de cuco y trajes típicos de la Selva Negra.

Cultivos en el museo Vogtsbauernhof

Cultivos en el museo Vogtsbauernhof

Entre las fincas hay cultivos que muestran cómo se trabajaba la tierra y los productos de los que se abastecían, así como un jardín de hierbas medicinales con alrededor de 130 especies vegetales que la gente utilizaba antiguamente para remedios curativos.

Finca Vogtsbauernhof

Finca Vogtsbauernhof

Finca Vogtsbauernhof

Tejado de la finca Vogtsbauernhof

Tejado de la finca Vogtsbauernhof

La siguiente visita es a la finca Vogtsbauernhof (finca del alcaide); esta es la casa que da nombre al lugar, la única que no ha sido trasladada. El propietario de esta casa fue alcaide en Gutach alrededor del año 1650. Fue comprada y restaurada por el profesor carpintero Hermann Schilli. Fue construida en el año 1612. Tiene un tejado con cubierta de paja a cuatro aguas que llama mucho la atención y que incluye un cortafuegos, pues en aquella época los incendios en las casas eran habituales.

Fotografía de la antigua propietaria en la cocina negra de la finca Vogtsbauernhof

Cocina negra de la finca Vogtsbauernhof

Al entrar nos encontramos con la llamada “cocina negra”, negra por el hollín que desprendía el fuego del hogar. Este humo se elevaba por toda la casa, secando el grano en el ático y ahumando al mismo tiempo el aclamado jamón de la Selva Negra.

Granero de la finca Vogtsbauernhof

Granero de la finca Vogtsbauernhof

Granero de la finca Vogtsbauernhof

Establo de la finca Vogtsbauernhof

Establo de la finca Vogtsbauernhof

Granero de la finca Vogtsbauernhof

Las personas y los animales convivían bajo el mismo techo, por lo que las casas tenían granero y establo.

Molino en el museo Vogtsbauernhof

Molino en el museo Vogtsbauernhof

Molino en el museo Vogtsbauernhof

Kleiekotzer del molino del museo Vogtsbauernhof

Visitamos el molino impulsado por agua que es del año 1609, con una demostración de funcionamiento. El molino tiene una pieza muy curiosa; es la llamada “Kleiekotzer” (vómito de salvado). Su función es la de llevar el salvado (Kleie) separado de la harina a un cajón. Se creía que estas figuras ahuyentaban el mal y protegían el grano contra plagas como el moho, siendo así espíritus protectores del molino.

Finca Vogtsbauernhof

Finca Vogtsbauernhof

Capilla de la finca Hippenseppenhof

Detalle de la capilla de la finca Hippenseppenhof

Detalle en la finca Hippenseppenhof

Sala del comedor en la finca Vogtsbauernhof

Dormitorio en el museo Vogtsbauernhof

Dormitorio en el museo Vogtsbauernhof

Granero de la finca Vogtsbauernhof

Granero de la finca Vogtsbauernhof

Establo de la finca Vogtsbauernhof

Letrina de la finca Vogtsbauernhof

Kleiekotzer en el museo de Vogtsbauernhof

Otras fotografías del museo Vogtsbauernhof.

El reloj de cuco más grande del mundo en el Eble Uhren-Park

El reloj de cuco más grande del mundo en el Eble Uhren-Park

A pocos kilómetros entre Gutach y Triberg, en el Eble Uhren-Park se encuentra el reloj de cuco más grande del mundo (Weltgrößte Kuckucksuhr). Este reloj fue recreado en una escala de 60:1 con el movimiento real del reloj de cuco. Se puede visitar su interior, tiene una altura de 4,50 metros y está hecho de madera. Tan solo el cuco que se asoma en la ventana para dar las horas pesa 150 kg. El péndulo tiene una longitud de 8 metros y un peso de 100 kg. La Selva Negra tiene una larga tradición de relojería. Fueron los inviernos duros y fríos los que llevaron a los agricultores de la Selva Negra a hacer relojes en casa en la mesa de la cocina. Hoy en día, los relojes de cuco con movimiento mecánico de péndulo de la producción de la Selva Negra son mundialmente renombrados.

Edificios del reloj de cuco más grande del mundo en el Eble Uhren-Park

El reloj de cuco más grande del mundo en el Eble Uhren-Park

Foto: Viajes Lyla

Para hacer este se utilizó un reloj de cuco de 7,5 por 7,5 centímetros como modelo y se reprodujo al detalle. En el año 1990, los maestros relojeros Ewald y Ralf Eble de Triberg-Schonachbach comenzaron a construir el Reloj de la Selva Negra, que ocupa toda una casa. Tardaron 5 años en terminarlo.