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Esta es la última entrada sobre Soria, una provincia que tiene mucho que ver pese a ser la menos poblada de España. Nos dirigimos a la otra orilla del río Duero: el paseo de San Prudencio. El que más me ha encantado y en el que he encontrado una hermosa parte de Soria; continúen leyendo y se lo enseño.
Para comenzar el paseo, tenemos que dirigirnos al edificio del Museo del Agua, que está pegado al lavadero del Soto Playa. El edificio fue construido sobre uno de los molinos tradicionales de Soria, el llamado “del medio”. Y aquí se encuentra ese rincón del que hablo, un lugar que invita a la relajación y el descanso. En el lado derecho hay una terraza del bar-restaurante Soto Playa.
En la primera mitad del siglo XX existía el oficio de las lavanderas, que, con el fin de ayudar a las mujeres del gremio que pudieran necesitarlo, crearon en ese momento la sociedad de Lavanderas. Trabajaban en el lavadero instalado junto a la elevadora de aguas, en condiciones bastante precarias, y cobraban por piezas lavadas que entregaban casi siempre secas, convirtiendo el lavado en un arte. El lavadero fue construido en el año 1903. En julio de 2023 se instaló en este lugar la escultura de una lavandera a la que acompaña un perro; la obra es del artista soriano Ricardo González Sainz.
El ambiente es hermoso, un sitio recreativo para adultos y niños, ya que cuenta con áreas de recreo, juegos, mesas y bancos. Los habitantes de Soria disfrutan de actividades como la pesca, el piragüismo, pasear y otras disciplinas deportivas en su entorno.
En todo el entorno podemos ver muchas obras de arte, lo que lo convierte en un museo al aire libre. En la capital se llevan organizando durante años los simposios de escultura internacional coordinados por el escultor soriano Ricardo González. Las convocatorias se caracterizan por tener el hilo conductor de la poesía y la literatura, embelleciendo la ciudad. Una de las primeras que vemos es la escultura “O vôo da minha alma” (El vuelo de mi alma) del brasileño Renato Brunello. En el estacionamiento del lavadero podemos ver la escultura “Olas gigantes que os rompéis bramando”, del escultor cubano Aramís Justiz Perera.
“Intensive balance” es una escultura del artista rumano Petre Virgiliu Mogoșanu. El turco Ayhan Kayapinar es el autor de la obra “Puerta Literaria Escultórica del Duero”, que muestra a unos lectores anónimos y un dintel con los rostros de Gustavo Adolfo Bécquer, Gerardo Diego, Juan Antonio Gaya Nuño y Antonio Machado. La escultura “Rima XLI” de Gustavo Adolfo Bécquer, tallada en piedra “ojo de perdiz”, es una obra de la escultora Carolina Martín. La escultura “Rayo de luna” es una obra del artista Pedro Jordán. La escultura “Pájaro y yo” es una obra del artista Marco Moreno Navarro.
La escultura “El Urbión” hace referencia al Pico Urbión, que es el lugar donde nace el río Duero. Al lado de una antigua noria se encuentra la escultura “La Noria” del artista cubano Jorge Romero. La escultura “Versos de marea” es una obra de la artista búlgara Agnessa Ivanova Petrova. En una placa figura el texto: La armonía de los sonidos y el significado emocional de las palabras y los versos en la poesía están en un movimiento dinámico, parecido al agua que gotea. En este movimiento crean una marea de emociones, imágenes y reflexiones en nuestras mentes y almas. 2018. La escultura “Oda” es una obra del artista Álvaro Rodríguez Gil. Dionisio Ridruejo Jiménez fue un poeta y escritor nacido en el Burgo de Osma (Soria); a orillas del río Duero tiene un monumento y un poema suyo.
Las icnitas son las huellas fósiles de los seres vivos y nos ofrecen detalles sobre su actividad. Los yacimientos de las llamadas Tierras Altas de Soria son de relevancia considerable en el estudio de los dinosaurios y otros reptiles mesozoicos. Los dinosaurios responsables de estas icnitas vivieron a principios del Cretácico Inferior, hace 140 millones de años. En esta zona de la península ibérica existía un sistema de lagos asociados a un gran río y los animales, al desplazarse en las orillas de esos lagos, dejaron impresas las huellas, que, tras su fosilización, han llegado a nosotros. En estas Tierras Altas existen más de 40 yacimientos de icnitas y en la provincia de Soria se documentan 181, con un total de 7400 huellas. Se ha creado una ruta de las icnitas; algunos yacimientos tienen reproducciones de tamaño real de dinosaurios.
Nos dirigimos a Villar del Río, donde se encuentra el Aula Paleontológica y Oficina de Turismo. Antes de llegar, veremos el yacimiento de icnitas de Fuentesalvo.
GPS: 42.052424, -2.340570
Se trata de huellas de dinosaurios en el lecho del arroyo de Fuentesalvo. Está compuesto por placas de arenisca clara con muchas huellas tridáctilas (con tres dedos) de Therangospodus oncalensis, en distintos estados de conservación. En la placa principal se destaca un rastro de seis pisadas bien conservadas, que van en dirección sureste. A su izquierda aparecen dos pares de icnitas que forman pasos.
El Aula Paleontológica de Villar del Río es el centro de recepción de visitantes de la ruta de las icnitas.
GPS: 42.075661, -2.352608
Contiene una exposición sobre dinosaurios y sus huellas. En el exterior tiene una reproducción de dos dinosaurios a tamaño real de Iguanodon atherfieldensis con su cría. Y la reconstrucción de diferentes patas de dinosaurio.
A poca distancia del aula, por una carretera sin asfaltar que se toma a mano derecha, se encuentra una reconstrucción a tamaño real de un dinosaurio. Se trata de un Brachiosaurus altithorax (braquiosaurio). Por los hallazgos en el mundo, se estima que la altura de estos dinosaurios era de 26 metros.
GPS: 42.076060, -2.356185
Ahora nos dirigimos al yacimiento de icnitas de Fuente Lacorte - El Frontal, que está a 200 metros del pueblo de Bretún.
GPS: 42.061777, -2.390059
Se conservan en estos yacimientos más de 400 huellas de dinosaurios, terópodos y ornitópodos. También hay una reconstrucción a tamaño real de un dinosaurio Allosaurus.
En el pueblo de Bretún se encuentra el yacimiento de icnitas de La Matecasa. Las huellas fueron producidas por dinosaurios terópodos y ornitópodos. Los análisis de estas huellas han permitido a los paleontólogos calcular su altura, obteniendo unos considerables dos metros hasta la cadera. Al lado hay una réplica a tamaño real de un dinosaurio triceratops.
GPS: 42.060945, -2.387122
Nos desplazamos hasta Santa Cruz de Yanguas; en este yacimiento se pueden ver seis icnitas tridáctilas producidas por un dinosaurio iguanodóntido. Al lado del yacimiento hay una réplica a tamaño real de un dinosaurio stegosauria.
GPS: 42.062459, -2.451461
También en Santa Cruz de Yanguas y al lado del área recreativa del parque Vardarcel, cruzando el puente de piedra medieval sobre el río Baos, se encuentra el yacimiento de icnitas de Los Tormos.
GPS: 42.062417, -2.454269
En este lugar se pueden encontrar hasta cuatro niveles diferentes con huellas de animales prehistóricos. Se pueden observar icnitas de cuatro grupos: terópodos, ornitópodos, pterosaurios y tortugas, sumando un total de 124 icnitas.
El castillo de Yanguas se encuentra en el pueblo del mismo nombre; es una fortaleza del siglo XIV. Conserva todo su recinto interior, aunque deteriorado, de planta casi cuadrada flanqueada por cuatro torreones, también cuadrados; uno de ellos de base más ancha constituye la Torre del Homenaje. Actualmente se encuentra cerrado, por lo que no se puede visitar.
El último yacimiento de icnitas que vamos a visitar es el de Salgar de Sillas.
GPS: 41.984669, -2.353796
Tras llegar al pueblo, recorremos un breve camino que nos lleva al yacimiento cruzando el río Cidacos. Tiene un destacado interés científico al establecerse las huellas de un dinosaurio saurópodo. Contiene también huellas de dinosaurios terópodos y un rastro de ornitópodo, con un total de 207 icnitas. Las icnitas son espectaculares, pues se trata de pisadas de más de 1 metro de longitud que fueron producidas por un saurópodo que medía más de 20 metros desde la cabeza hasta la cola y podría pesar unas 10 toneladas.

















































