domingo, 28 de febrero de 2021

Playa de Vilariño

 

El pueblo de Vilariño está ubicado alrededor del final de la ensenada de la Ría de Aldán (Pontevedra) GPS: 42.274494, -8.821630

Esta playa en bajamar es un gran arenal de unos 700 metros de longitud. Es un lugar muy tranquilo y recogido en cuanto a las condiciones del mar y puede que sea una de los sitios de aguas más caliente de las rías de Galicia, si es que hay alguno. 😃

 

Otra característica de esta playa es la gran cantidad de barcos fondeados que hay, ya que al tratarse de la zona más tranquila y guarecida de la ría, es el lugar elegido de los pescadores, para dejar sus embarcaciones. Es muy común encontrarse embarcaciones varadas en la arena.

 

Se puede recorrer toda la playa caminando y si tenemos bajamar es más fácil. Comenzamos en Punta Testada, que es dónde está localizado el muelle de Vilariño, en el cual podemos divisar unas vistas muy agradables hacia el pueblo de Aldán. Bordearemos la playa disfrutando de la brisa del mar. Terminada la playa, hay unas escaleras que conectan con un paseo de madera que une la playa de Vilariño con la playa de los Picos de Aldán, pudiendo continuar el recorrido por este paseo de madera hasta el puerto. Por el camino se presentarán varios hórreos y algún cruceiro, que son construcciones muy típicas de la zona.






lunes, 28 de septiembre de 2020

Playa Mourisca y Playa de Tulla

 La playa Mourisca se encuentra en el municipio de Bueu (Pontevedra). GPS: 42.336792, -8.822215

 

Esta playa con una longitud de 300 metros y una anchura de 10 metros tiene la arena blanca, con un oleaje moderado y algo ventosa.


Se encuentra en un entorno de gran belleza protegido como espacio natural, eso hace que no existan grandes construcciones en la zona.


En sus extremos hay grandes rocas de granito, por un lado está la Punta de la Mourisca y por el otro la Punta Cornide.


No es una playa con mucha afluencia de personas al no estar señalizada y tener a pocos metros la Playa de Ancoradouro donde la afluencia es masiva. Dispone de unas duchas y un chiringuito abierto en verano.


Por un estrecho camino en Punta Cornide podemos acceder en pocos metros a la playa de Tulla que tiene una extensión de unos 1000 metros.


En Punta Cornide hay una pequeña playa que suele ser utilizada por naturistas, también al final de la playa de Tulla en Punta Aguda hay otra zona que utilizan los naturistas.


No es fácil llegar a la playa de Tulla en coche, no está muy señalizada y el acceso discurre entre calles muy estrechas de las aldeas no pudiendo cruzarse los vehículos, al llegar a la playa no hay suficiente estacionamiento por lo que las gentes del lugar alquilan las fincas como estacionamiento, lo que aquí en Galicia se le llama “Leira Parking”. No obstante pongo el enlace para localizar el lugar pues merece la pena. GPS: 42.337496, -8.812287


El entorno es precioso, aquí la arena es un poco más gruesa y la ocupación en verano es muy superior a la playa de Mourisca debido a que es un entorno muy tranquilo que cuenta con dos espacios de naturismo, duchas y chiringuito. Y la longitud de la playa es mucho mayor.


Todo invita a relajarse y disfrutar del día teniendo por medio la Ría de Pontevedra y observando en la otra orilla las poblaciones de Sanxenxo y Portonovo.













 

lunes, 24 de agosto de 2020

Laguna de Pedras Miúdas y Molinos de Viento

La Laguna de Pedras Miúdas (piedras menudas) y los Molinos se encuentran en la parroquia de Outeiro da Vila en Catoira (Pontevedra). GPS: 42.661352, -8.731530


Los Molinos de Pedras Miúdas se encuentran a unos dos kilómetros desde la laguna con acceso por un sendero, aunque se puede llegar en coche. GPS: 42.660159, -8.726904


La laguna se formó sobre la cuenca vacía de una antigua cantera, convirtiéndose en un excelente ejemplo de la capacidad de regeneración de la naturaleza.


El concejo y los vecinos lucharon durante años para paralizar la cantera y para conseguir la protección ambiental para la laguna, expuesta a convertirse en un basurero, que alberga agua de una excelente calidad, procedente de los manantiales que brotan de las profundidades. Así, en 2008, Pedras Miúdas fue declarado Espacio Natural de Interés Local.


Esta laguna con más de 105.000 metros cúbicos de agua, se calcula que tiene una profundidad en algunos sitios de al menos treinta metros.


En el año 2015 el Ministerio de Fomento ejecutó un proyecto de adecuación de este espacio natural basándose en criterios de sostenibilidad como compensación por las obras del Tren de Alta Velocidad que pasa por encima de la laguna.


Pedras Miúdas cuenta ahora con tres zonas diferenciadas: un aparcamiento, un área de esparcimiento en la que se realizaron labores de regeneración ambiental, incluyendo la plantación de especies vegetales autóctonas y senderos peatonales.


Desde la laguna son visibles dos de los Molinos de Viento.


Catoira es el único municipio gallego donde podemos encontrar ejemplos de los tres tipos de molinos tradicionales: de río, de marea y de viento. Dentro de estos últimos están los molinos de Trasdaveiga, los de Monte Mesón en Abalo y los de Pedras Miúdas, únicos en Europa por su doble sistema de aspas.


Desde que el hombre incorporó los cereales a su alimentación comenzó a desarrollar sistemas para moler el grano, la primera de ellas fue golpear una piedra contra otra. A partir de entonces se inició un largo proceso de perfeccionamiento en el que fueron apareciendo nuevas técnicas y se emplearon diversas fuentes de energía sin que estos avances excluyeran los métodos más tradicionales, de hecho ciertos tipos de molinos sobrevivieron durante siglos.


Galicia es una tierra de molinos, su abundancia está relacionada con dos cuestiones fundamentales: sus condiciones climáticas y geográficas, con vientos fuertes, lluvia y abundancia de ríos y riachuelos, que aportan la fuerza motriz necesaria, así como la dispersa ocupación de su territorio. El hábitat disperso gallego llegó a estar constituido por 30.000 núcleos de población, lugares y aldeas que sustentaban un complejo sistema agrario caracterizado por la autosuficiencia, en el que los molinos, junto con el carro, el hórreo, la dorna, el telar y el crucero, constituyen uno de los pilares de la cultura material de Galicia.


Los molinos de viento forman uno de los grandes grupos tipológicos de los molinos de Galicia, localizados preferentemente en las zonas costeras y casi inexistentes en el interior. Dentro de este grupo se establecen diferentes tipos en función de sus características constructivas y mecánicas. Los Molinos de Viento de Pedras Miúdas, de cubierta fija bidireccional, son únicos en Europa. Estos molinos, de forma cilíndrica y tejado a dos aguas, cuentan con un doble sistema de aspas que les permite aprovechar la fuerza del viento independientemente de su dirección.


Estos tres molinos que podemos ver son del siglo XIX, reconstruidos de un grupo de cinco que tenían sus nombres: Lourenzo, Riveiro, Catoira, Moure y Casal. En dos de ellos a penas se pueden ver los cimientos. El mecanismo consiste en un eje horizontal que atraviesa la torre y cuatro palos para sostener las aspas, en el interior son como los de agua, el movimiento se transmitirá hacia la muela por una serie de engranajes que la harían girar.


Desde aquí podemos tener unas preciosas vistas del río Ulla, de su desembocadura en la Ría de Arousa, de Catoira y de las Torres de Oeste.


Esta preciosidad se llama Iphiclides podalirius (Podalirio o Chupaleche) es una de las mariposas más grandes, vistosas y socialmente más conocidas en España. Le falta una de las colas, esos ojos “ocelos” al final de las alas tienen como objetivo el atraer a los depredadores hacia ellos y así evitar que las ataquen en partes más vulnerables. Andaba revoloteando cerca de los molinos y prestándose para la fotografía, al poco apareció una hermana que si conservaba las dos colas y que también se prestó a ser fotografiada.


No podemos abandonar Catoira sin acercarnos a las Torres de Oeste y poder hacer el recorrido de varios kilómetros por las Marismas al lado del río Ulla.


El sendero nos lleva por encima de las Marismas mediante unas pasarelas de madera muy acordes con el entorno hasta llegar a la playa fluvial del muelle.


Llegamos hasta el río Catoira donde podemos ver una rareza, el molino de mareas de Machón, también llamado Muíño do Cura (molino del cura). A pesar de su abandono se trata de uno de los ejemplos más excepcionales y singulares de la geografía gallega. Los molinos de mareas aprovechaban la subida del agua del mar y la contenían mediante diques y presas aprovechando zonas intermareales de poca profundidad. Con la subida las compuertas permanecían abiertas para la entrada del agua y cuando estaban llenos estas eran cerradas para así embalsar el agua de la pleamar. Cuando bajaba la marea se abrían las compuertas que daban acceso al agua a los rodicios del molino y la fuerza de la corriente, debido a la diferencia del nivel del dique y el mar, generaba la energía necesaria para el movimiento de las maquinarias.


Este molino de mareas de O Machón es único en cuanto a su tipología ya que además de la marea aprovechaba el agua del pequeño río Catoira que vertía en la misma presa. Otra particularidad de este molino es el gran arco que forma en la salida del agua, de características similares a los arcos de los puentes de la segunda mitad del siglo XVIII y XIX. Este gran molino poseía tres plantas, con vivienda y fallado en las plantas superiores. Su parte inferior se distribuía en dos partes, una con dos canales con rodicios y otra con un gran canal con el citado arco de salida del que no se conoce muy bien su uso. Es posible que actuara como aliviadero en caso de intensas lluvias que provocarían aumentos repentinos del caudal del pequeño río Catoira. Se desconoce la fecha de construcción de este gran molino aunque existen datos de su existencia cuando se construyó la cercana línea de ferrocarril en 1873. Su actividad alcanzaría seguramente los primeros años del siglo XX. Quizás en un futuro no muy lejano se realice su reconstrucción y podamos ver como funcionaba este lugar tan importante del patrimonio gallego.