Florencia es la ciudad más poblada de la región de La Toscana y fue capital de Italia entre 1865 y 1871. Su centro histórico está declarado como Patrimonio de la Humanidad desde el año 1982. A principios del siglo XV, Florencia se convierte en la cuna del Renacimiento y ve la afirmación de la poderosa familia Médicis, que se mantuvo al frente de la ciudad durante 350 años. Al fundarla, los romanos la denominaron Florentia, que en latín significa florecimiento. Posteriormente, pasó a llamarse Fiorenza en la época medieval, término que fue muy usado en el lenguaje poético, originándose de ahí su actual nombre en italiano: Firenze.
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Una de las primeras estructuras que vemos en Florencia es la Porta alla Croce, que se encuentra en la Piazza Cesare Beccaria. La puerta formaba parte del cuarto conjunto de muros alrededor de Florencia construidos a finales del siglo XIII. En el pasado, justo fuera de esta puerta, estaba el sitio donde se realizaban ejecuciones oficiales. Al sur de la puerta hay una placa conmemorativa de los caídos en la Primera Guerra Mundial.
La Chiesa di Sant'Ambrogio (Iglesia de San Ambrosio) pasa casi desapercibida, no destaca nada en el edificio, supuestamente fue construida en el lugar donde se habría alojado San Ambrosio en el año 393, la iglesia se registró por primera vez en el año 998, pero es probable que sea más antigua y fue reconstruida durante el siglo XVII bajo la dirección del arquitecto y escultor Giovanni Battista Foggini. Se cree que el primer edificio data del siglo VIII, como una capilla de un convento de monjas construido en honor al santo. En el interior hay numerosos frescos, retablos y otras obras de arte que hacen que la iglesia sea especial. Es el hogar de obras de Adrea Orcagna, Agnolo Gassi, Niccolò Gerini, Lorenzo di Bicci, Masaccio, Filippo Lippi, Botticelli, Alesso Baldovinetti, Fra Bartolomeo y Leonardo Tassini.
Otra obra importante está en la Capilla de la Misericordia, diseñada por Mino da Fiesole; un fresco de 1476 de Cosimo Roselli, que cuenta la historia de un cáliz milagroso que hizo famosa a la iglesia. Una leyenda dice que el 30 de diciembre de 1230 un cáliz que no había sido limpiado fue encontrado por Uguccione, el párroco, al día siguiente con sangre en lugar de vino. Este milagro eucarístico, más tarde, convirtió a la iglesia en un lugar de peregrinación y los florentinos llegaron a creer que el cáliz incluso ayudó a salvarles de la plaga en el año 1340.
En Piaza dei Ciompi veremos una de las logias de Florencia, la Loggia del Pesce, que antiguamente se encontraba en la Piazza del Mercato Vecchio, había sido diseñada por Cosimo I (Cosme I de Médici) en el año 1568 para albergar a los pescaderos. La logia está formada por una doble hilera de nueve arcos de medio punto sobre pilares (en la cabecera y en los tramos centrales) y columnas de orden toscano en pietra serena, y cubierta por una sucesión de bóvedas.
En la Piazza di Santa Croce veremos la Basilica di Santa Croce (Basílica de la Santa Cruz), que es la iglesia franciscana más grande del mundo. Con 115 metros de longitud y 38 metros de anchura, en Florencia solo es superada en tamaño por la Catedral. La construcción de la iglesia comenzó en el año 1294, en el mismo lugar donde años antes se construyó una pequeña capilla para conmemorar la muerte de San Francisco de Asís. En las 16 capillas del interior, dedicadas a las familias burguesas florentinas, se pueden ver frescos de artistas como Giotto, Brunelleschi o Donatello. Algo que caracteriza a Santa Croce son las casi 300 tumbas que hay en la iglesia. En sus lápidas se pueden ver distintas fechas entre los siglos XIV y XIX. Algunos de los personajes más conocidos que reposan en Santa Croce son Galileo Galiei, Maquiavelo, Lorenzo Ghiberti, Miguel Ángel Buonarroti o Ugo Foscolo.
Las obras de la basílica fueron iniciadas por el arquitecto y escultor florentino Arnolfo di Cambio, también conocido como Arnolfo di Lapo. En los siglos posteriores, la basílica fue creciendo y embelleciéndose, aunque la fachada permaneció sin terminar. En el siglo XV, la familia Quarantesi financió la fachada con una condición: que se pusiera en el centro el escudo de la familia, pero los monjes se negaron y la fachada estuvo sin terminar hasta finales del siglo XIX, en estilo neogótico. La fachada presenta paneles policromados de mármol rosa, verde y rojo que contrastan con piedra blanca pulida. A la izquierda del edificio, está una estatua de Dante Alighieri, el famoso poeta italiano.
La Estatua de Dante Alighieri fue erigida en el año 1865 para celebrar el 600 aniversario del nacimiento de Dante, y es de autoría del escultor Enrico Pazzi. El pedestal fue diseñado por Luigi del Sarto. El pedestal tiene cuatro leones de Marzocco con escudos que contienen los nombres de obras menores de Dante y los símbolos de varias ciudades italianas que contribuyeron al coste de la escultura.
Destaca en la Piazza di Santa Croce el Palazzo dell'Antella, que es el resultado de repetidas ampliaciones a lo largo del tiempo, unificando varias viviendas pertenecientes a la familia Ricoveri adyacentes en una única estructura. A principios del siglo XVII el palacio pasó al senador Niccolò dell'Antella, gracias a la dote de su esposa Costanza del Barbigia. Para dar un aspecto unitario a la propiedad, hizo pintar toda la fachada con frescos según un programa alegórico desarrollado por el propio Parigi, destinado a exaltar la familia y el buen gobierno de los Médici. Las pinturas fueron creadas en apenas veinte días de trabajo entre 1619 y 1620 por un equipo de trece jóvenes artistas dirigidos por Giovanni da San Giovanni.
La Badia Fiorentina es una abadía e iglesia de la Fraternidad de Jerusalén, era la iglesia parroquial de Beatrice Portinari, el amor de la vida de Dante, y el lugar donde la vio en misa. Se fundó en el año 978 por Margravina de Toscana, en conmemoración de su marido Uberto, y fue uno de los principales edificios de la Florencia medieval. En la abadía se fundó un hospital en el año 1071. Esta iglesia románica fue reconstruida en estilo gótico entre los años 1284 y 1310. El campanario, que tanto destaca fue terminado entre los años 1310 y 1330, es románico en su base y gótico en sus plantas superiores. Frente a la abadía se puede ver el Museo Nazionale del Bargello.
Antes de llegar al río Arno podemos ver el Museo Galileo o Museo de Historia de la Ciencia, que recoge todo tipo de herramientas e instrumentos científicos desde el Renacimiento hasta el siglo XX. Es uno de los museos más importantes del mundo en su campo. Este museo está ubicado en el Palazzo Castellani, uno de los edificios más antiguos de Florencia. Se tiene constancia de su existencia desde el siglo XI. Los objetos más antiguos del museo provienen de las familias Médici y Lorraine. Entre estos objetos que aquí se encuentran hay artilugios matemáticos, ópticos, astronómicos, quirúrgicos o de navegación. También hay una pequeña colección de relojes de bolsillo en la que encontramos alguno de finales del siglo XVI. Entre los objetos más valiosos del Museo Galileo habría que destacar el telescopio con el que en 1609 Galileo descubrió, entre otras cosas, los montes lunares y los satélites de Júpiter. Otro de los objetos más importantes es el primer barómetro de mercurio, inventado en 1634. Como curiosidad, en el museo se encuentra a modo de reliquia el dedo corazón de Galileo, separado del cuerpo en el año 1737, cuando se trasladaban sus restos a la cripta familiar.
Así llegamos al río Arno, que nace a 1385 metros de altura en el monte Falterona, en los Apeninos, y desemboca en Pisa, en el mar de Liguria, tras 241 km de recorrido. Entre todos los puentes que lo cruzan destaca el Ponte Vecchio en Florencia. No me cansaría de contemplar este río, puesto que dependiendo de las horas y del día muestra una belleza distinta.
El Ponte Vecchio (Puente Viejo) es la imagen más representativa de Florencia. Los orígenes de este puente se remontan al año 1345, lo que le convierte en el puente de piedra más antiguo de Europa. En los siglos XV y XVI sus casas colgantes estuvieron ocupadas por carniceros y matarifes, pero, cuando la corte se mudó al Palacio Pitti, el Gran Duque Fernando I ordenó cerrar las tiendas por el mal olor que le producían al pasar por encima. Para aumentar el prestigio del lugar, fomentó que el sitio vacante de los carniceros fuera inmediatamente ocupado por orfebres, joyeros y comerciantes de oro, que actualmente siguen ocupando los voladizos y puestos del puente. Otro detalle curioso de la época fue la construcción del Corredor Vasariano, un corredor que recorre la parte este del puente desde el Palazzo Vecchio hasta el Palazzo Pitti. De esta forma, los cortesanos no se codeaban con la gente del pueblo, pues caminaban por ese corredor. El Gran Duque Cosimo I de Médici encargó al arquitecto Giorgio Vasari que construyera el famoso Corredor Vasariano sobre el puente, el cual se finalizó en el año 1565.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Ponte Vecchio fue el único de los puentes de Florencia que no fue destruido por las tropas alemanas en su retirada el 4 de agosto de 1944. Según la leyenda, versión que se ha mantenido hasta el día de hoy, esto se debió a una orden expresa del Führer. Adolf Hitler conoció este puente en el año 1938, en una visita de estado que el líder alemán hizo a Florencia, junto al Duce Benito Mussolini, y quedó prendado de la noble estructura. La perentoria orden fue obedecida y, gracias a esta disposición de respetar el venerable puente, este habría resultado absolutamente indemne de cualquier daño serio y así, prevaleció para la posteridad.
Cerca del Ponte Vecchio encontramos el Palazzo Pitti, un palacio de estilo renacentista construido durante la segunda mitad del siglo XV. La obra fue un encargo de Luca Pitti que fue un banquero de Florencia, amigo y aliado de Cosimo de Médici y fue realizada por el aprendiz de Filippo Brunelleschi, Luca Fancelli. Hoy en día alberga importantes colecciones de esculturas, pinturas, objetos artísticos, trajes y porcelanas, en un complejo monumental y museístico que comprende varios museos: La Galería Palatina que es una espectacular galería que originalmente fue la pinacoteca de los Médici, en esta galería se exponen obras de Rafael, Tiziano, Rubens, Correggio y otros artistas europeos pertenecientes al Renacimiento y al Barroco.
La Galería de Arte Moderno que posee una magnífica colección de pinturas y esculturas, principalmente de artistas italianos, que va desde el siglo XVIII hasta la Primera Guerra Mundial. El Museo de los Trajes (Galleria del Costume) tiene 6000 artículos, incluye trajes de los siglos XVIII al XX, trajes y accesorios utilizados en el teatro. Este es el único museo de la historia de la moda en Italia, y a su vez es uno de los más importantes del mundo. El Museo de la Plata (Museo degli Argenti) es conocido también como “Tesoro de los Médici”. Aquí se exponen objetos de porcelana china y japonesa, jarrones de marfil, piedras preciosas, mosaicos, cristales y, especialmente, joyas, sean de los Médici como de los siglos XVII al XX. Y el Museo de la Porcelana, que es la colección más hermosa de Europa en cuanto a objetos de porcelana. A la colección original fueron agregadas piezas pertenecientes a los Savoia y que fueron traídas de palacios de distintos puntos de Italia.
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La Torre dei Belfredelli (Torre de los Belfredelli) es una torre medieval de siete pisos del siglo XIII. Los Belfredelli eran una familia perteneciente a la Casa de Welf. El edificio está construido con hileras de ladrillos de piedra. Algunas de las entradas del edificio están cubiertas por una arquivolta. El piso superior es una adición más reciente, caracterizada por grandes ventanales de vidrio. La entrada principal de la torre está flanqueada por un pequeño jardín.
La Torre dei Marsili se encuentra cercana al Puente Santa Trinidad, en el Borgo San Jacopo, se atribuye al siglo XII, cuando aún se encontraba fuera de las penúltimas murallas de la ciudad. Fue mandada a construir por la familia Marsili una de las más antiguas de la ciudad. En el siglo XIX la torre perteneció al orfebre Giuseppe Sorbi, quien decoró la fachada con las terracotas del escultor Luca Della Robbia que aún hoy se pueden ver. El principal representa una Anunciación, flanqueada por dos estatuillas de ángeles en pequeñas hornacinas sobre dos estantes sostenidos por querubines. El conjunto está rematado por un Niño Jesús bendiciendo en mármol, en lo alto del arco del portal.
Desde la Torre de los Marsili hasta el Puente Santa Trinidad vamos a encontrarnos con la Fuente dello Sprone, también llamada Fontana del Buontalenti de estilo manierista de principios del siglo. XVII. La fuente, situada en el ángulo agudo (sprone) formado por la intersección de dos calles, enclavada contra el edificio privado, fue diseñada y esculpida por Bernardo Buontalenti y terminada en el año 1608, probablemente para la celebración de la boda de Cosimo II de Médici y Maria Maddalena d'Austria. La fuente consta de un rostro barbudo grotesco con un surtidor de agua que sobresale de su boca, con una cuenca de mármol en forma de caracol.
Para mí en conjunto, las mejores imágenes panorámicas de Florencia se obtienen en la Piazzale Michelangelo (Plaza de Miguel Ángel). Fue construida en el año 1869 según el diseño del arquitecto Giuseppe Poggi en una colina justo al sur del centro histórico, como finalización de las obras de remodelación de la orilla izquierda del río Arno. En la plaza dedicada al gran artista Miguel Ángel hay una copia en bronce de David y las cuatro alegorías de las Cappelle Medicee de San Lorenzo.
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