Prosigamos con la visita a esta ciudad que tiene tanto y tan hermoso para exhibir.
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La muralla de Soria tenía un perímetro de más de cuatro kilómetros y fue construida a comienzos del siglo XIII después del ataque de Sancho VII el Fuerte de Navarra. Quedan algunos restos de la misma cerca del cerro del Mirón y a orillas del río Duero.
El puente medieval de Soria era de origen románico; se menciona en unos documentos del año 1157. Se restauró en varias ocasiones en los siglos XVII y XVIII, dando como resultado su aspecto actual. Tenía en origen dos torres, una en el lado de la ciudad y otra en el centro del puente. Estas torres se derribaron en el siglo XIX. Mide 112 metros con ocho arcos de medio punto.
La visita al Museo Numantino de Soria se vuelve indispensable tras haber visto las ruinas de Numancia. Las excavaciones arqueológicas de Numancia llevaron a la creación de este museo en 1916. Cubre la historia de la provincia desde el Paleolítico Inferior hasta los tiempos modernos, con un apartado particular reservado para la cultura celtibérica.
Dentro de todas las preciosas piezas que se encuentran en el museo, solo hago mención a unas fíbulas encontradas en las excavaciones de Numancia. Son piezas de bronce datadas en los siglos III y II a. C. cuya función consistía en servir de broche o imperdible para cerrar y adornar los vestidos. Concretamente, la fíbula del caballito es el símbolo de Soria y se puede encontrar en todos lados: adornos, pegatinas, galletas, etc.
Frente al Museo Numantino se encuentra la Alameda de Cervantes; su parque es uno de los jardines públicos más antiguos de España y de Europa. Es comúnmente denominado por los sorianos “La Dehesa”, en recuerdo de lo que fue en su día una dehesa de pasto para el ganado de los antiguos habitantes de la ciudad.
Creado en el año 1905, es el lugar de esparcimiento de los sorianos; cuenta con diez entradas menores y una puerta principal. Dentro del parque se encuentra la Ermita de la Soledad, el árbol de la música, tres fuentes y numerosos paseos con zonas de arboleda y jardines.
Alrededor de un olmo centenario se construyó a finales del siglo XIX una plataforma de madera sobre la que tocaban los músicos. Fue sustituido por una estructura de hierro en el año 1924 y desde entonces se conocería como Árbol de la Música. Este olmo estuvo 300 años en el lugar hasta que en 1992 se tuvo que talar debido a la enfermedad de la grafiosis. Sus astillas fueron vendidas entre los sorianos como recuerdo y, además, con su madera fueron realizados por un ebanista de Soria las puertas de acceso desde la Concatedral de San Pedro al claustro, el armario de la sacristía y los pies de los altares de la ermita de Santa Bárbara y el armario vestuario de los canónigos en la colegiata de la ciudad, entre otros elementos.
Para honrar la trashumancia, en 2016 se instaló una escultura del mastín merinero en la alameda. Carlos Sanz Aldea, un artista de Soria, es el creador de esta obra gaudiana que incluye mosaicos y tiene un tamaño apropiado para que los niños puedan montarse sobre ella.
En la parte baja de la Alameda se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad. Se llama así, aunque la imagen, del siglo XVI, no se corresponde con la Virgen de la Soledad, pues tiene en el regazo al hijo. En Semana Santa sale de procesión sin la figura del hijo, con un rosario en las manos y una corona de espinas. Debajo de la imagen de la Virgen se encuentra el Santo Sepulcro o Cristo Yacente, que los Condes de Gómara trajeron, junto con la talla de la Virgen, de una antigua ermita en los Royales.
En un principio se trataba de un humilladero a la entrada de la ciudad con origen en el siglo XVI. Allí se llegaba a rezar al Santo Cristo del Humilladero. Años después, los condes de Gómara costearon su ampliación. El pórtico consta de tres amplios arcos de medio punto, sostenidos por cuatro robustas y elevadas pilastras que seguramente serían para un proyecto mucho mayor.
En una de las capillas laterales se encuentra la imagen del Cristo del Humilladero de escuela castellana de finales del siglo XVI, de gran tamaño.




















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